Trabajar con el Tucu es tener garantizado el buen humor, ricos mates, ganas de conversar sobre temas muy diversos… tantos años de compartir largas tardes frente a la computadora editando sin perder el buen humor y poniendo todo de si para que las cosas salgan. Pienso en “el Tucu” y pienso en amigos, alegría. Conocerlo es tener en mi agenda alguien con quien siempre poder contar, a la hora que sea y en el ámbito que sea, él siempre tiene la cámara lista y la disposición al trabajo.